¿Qué te ayudará a vivir una vida larga?

Nuestro organismo genera colesterol de forma natural
Se trata de una sustancia grasa y necesaria, producida principalmente por el hígado, que permite fabricar hormonas sexuales y tiroideas,
sustancias que favorecen la digestión de las grasas y Vitamina D.

Sin embargo, si tenemos un exceso de esta sustancia en nuestra sangre (hipercolesterolemia), acaba acumulándose en las paredes
de las arterias y aumentan las probabilidades de que se obstruyan, dando lugar a una enfermedad cardiovascular. Por ejemplo, podemos sufrir
un infarto de miocardio o un ictus cerebral.

Causas
El colesterol elevado puede aparecer por varios motivos, como el exceso de peso y la obesidad, la falta de actividad física o una dieta poco saludable.
Los antecedentes familiares también pueden ser una causa (hipercolesterolemia familiar).

Colesterol bueno y colesterol malo. ¿Cuál es la diferencia?
Colesterol malo o de baja densidad (LDL): Puede formar placas de grasa en las paredes de las arterias e impedir que la sangre
llegue al corazón y al cerebro.
Colesterol bueno o de baja intensidad (HDL): Ayuda a eliminar el exceso de colesterol en el cuerpo.
¿Cómo sé si tengo el colesterol elevado?
Tendrás que realizar un análisis de sangre, con el objetivo de medir tus niveles de colesterol (HDL y LDL) y de triglicéridos. Los triglicéridos
son otro tipo de grasa, que también produce un estrechamiento de las arterias.

Cuanto más elevados sean los niveles de estas grasas, mayor es el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular.

¿Cómo interpretar los resultados de la analítica?
Colesterol HDL (colesterol bueno): debe estar por encima de los 35 mg/dl en hombres y de 40 mg/dl en mujeres.
Colesterol LDL (colesterol malo): se considera normal cuando es inferior a los 100 mg/dl, normal-alto cuando se sitúa entre los 100 y 160 mg/dl
y alto cuando supera los 160 mg/dl.
Triglicéridos: el nivel deseable es de menos de 150 mg/dl. Se considera alto por encima de los 200-499 mg/dl y muy alto por encima de los 500 mg/dl.
Consejos para prevenir el colesterol alto
Evita el tabaco. Fumar reduce los niveles de colesterol HDL (bueno).
Sigue una alimentación equilibrada, baja en sal y azúcares y libre de grasas saturadas. Elige alimentos ricos en grasas “buenas”
(ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados), como el pescado y los aceites de oliva y de semillas. Consume vegetales, granos enteros, legumbres, cereales, frutas y aves como el pollo.
Mantén tu peso normal. Con el exceso de peso, el cuerpo almacena más grasas y colesterol.
Practica ejercicio de forma moderada (al menos durante 30 minutos al día). Hacerlo aumenta los niveles de colesterol HDL (bueno),
ayuda a la pérdida de peso y reduce los riesgos cardíacos.
Reduce tus niveles de estrés y ansiedad. La meditación y el yoga pueden ayudarte.
Si la dieta y el ejercicio físico no consiguen rebajar los niveles por sí solos, es probable que tu médico te indique también un tratamiento farmacológico.
Es importante que lo sigas de forma estricta y que no lo abandones sin consultar antes con tu médico.